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Cerrajero 24h Santiago de Compostela Cerrajero 24h
Urgencias 24h · 365 días

Cerrajero en Santiago de Compostela
y entrega de acceso sin esperar al huésped

Aperturas sin rotura, cambio de cerraduras, cerraduras electrónicas y cajas de llaves para viviendas, pensiones y alojamientos de rotación en Santiago y su comarca.

En Cerrajero 24h Santiago de Compostela ofrecemos un servicio continuo para resolver cualquier incidencia relacionada con cerraduras, puertas y sistemas de seguridad en viviendas, locales comerciales y garajes. Trabajamos todos los días del año, incluidos fines de semana y festivos, con desplazamientos rápidos por el casco histórico, el Ensanche y los barrios periféricos. Realizamos aperturas de puertas sin causar daños cuando es posible, sustitución e instalación de bombines antibumping y antiganzúa, reparación de cerraduras forzadas tras un intento de robo, ajuste de puertas blindadas y acorazadas, copias de llaves de seguridad y refuerzos para puertas que han quedado debilitadas. Atendemos también avisos comerciales para persianas metálicas, cajas fuertes y candados. Presupuestos claros antes de empezar el trabajo, sin sorpresas en la factura final.

  • Presupuesto cerrado antes de salir
  • Apertura sin rotura
  • Factura y garantía por escrito
Empresa homologadaRegistrada y con factura
Menos de 1hCapital, Ames y Teo
Presupuesto cerradoCifra por teléfono antes de salir
Acceso a distanciaPIN, app y cajas de llaves
Servicios

Cerrajería urgente y no urgente en Santiago y su comarca

Aquí la cerrajería tiene una peculiaridad que no se ve en otras ciudades: buena parte del trabajo no es abrir puertas, es resolver cómo entra alguien que llega a pie, de noche y sin avisar. A eso se suma la humedad, que castiga madera y herrajes. Esto es lo que más nos piden.

Servicio estrella

Apertura de puertas 24 horas

Aperturas urgentes sin rotura en pisos, portales y locales. Muchos avisos nocturnos son de gente que llega tarde y se encuentra con un código caducado o una caja de llaves atascada: se resuelve en el momento y sin romper nada.

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Servicio estrella

Cerraduras electrónicas y códigos temporales

Teclado PIN, app, tarjeta o huella para pisos de rotación, pensiones y albergues. Configuramos usuarios y códigos con caducidad, y dejamos siempre una vía de emergencia por si falla la electrónica.

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Cambio de bombín antibumping

Cilindros antibumping, antisnap y antitaladro certificados EN1303, con tarjeta de propiedad para controlar los duplicados. Media hora de trabajo y sin tocar la puerta.

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Cambio de cerraduras

Sustitución en viviendas, locales y comunidades. En puertas de madera que llevan años absorbiendo humedad hay que revisar el cajeado y el recibidor antes de montar nada: si la hoja ha movido, la cerradura nueva volverá a rozar.

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Cerraduras de seguridad

Cilindros EN1303 de grado alto, escudo magnético y embellecedor antiextracción. En bajos, entresuelos y locales con patio interior es donde más diferencia marca.

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Puertas blindadas y acorazadas

Ajuste, reparación y sustitución. Antes de vender puerta nueva comprobamos el cerco: una hoja perfecta atornillada a un marco hinchado o podrido no aporta seguridad, solo factura.

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Amaestramiento de bombines

Llave maestra para pensiones, pisos compartidos y comunidades. Cada habitación con su llave, y una sola que abre todo para quien lleva la limpieza y el mantenimiento.

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Control de accesos

Registro de quién abre y cuándo, altas y bajas desde el móvil y perfiles distintos para huéspedes, limpieza y propiedad. Pensado para quien gestiona varias puertas a la vez.

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Apertura de cajas fuertes

Cajas de habitación, residenciales y de oficina por olvido de combinación, pila agotada o teclado muerto. Si se puede se abre sin daños; si no, se reconstruye el cierre y se documenta por escrito.

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Persianas y cierres metálicos

Cierres de ballesta y persianas enrollables de comercio. Con el ambiente húmedo, las guías y los muelles se oxidan antes de lo que la gente espera: buena parte de los bloqueos se arreglan limpiando y engrasando.

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Motorización de puertas

Motores Came, Nice, BFT y Sommer para garajes comunitarios. Revisamos cuadro, fotocélulas y finales de carrera antes de proponer cambio: la avería suele ser menor de lo que parece desde el coche.

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Por qué elegirnos

Lo que no se ve en la web pero se nota en casa

01

Precio cerrado por teléfono

Antes de salir te damos la cifra según tipo de puerta, marca y horario. Si al llegar el trabajo resulta ser otro, se te dice antes de tocar la cerradura, nunca al terminar.

02

Sabemos de acceso remoto, no solo de ganzúas

Montamos y configuramos cerraduras con PIN, app y tarjeta, y sobre todo dejamos previsto qué pasa cuando fallan. Instalar el aparato es la parte fácil; pensar el plan B es lo que casi nadie hace.

03

Apertura sin rotura de verdad

Ganzúas profesionales, extractores de llave partida y endoscopio. La mayoría de las aperturas se resuelven sin sustituir el cilindro, y en las que no, se explica por qué antes de empezar.

04

Puertas de madera y humedad

Aquí llueve mucho y la madera trabaja con las estaciones. Distinguimos una cerradura averiada de una hoja hinchada, que es un problema distinto y bastante más barato de resolver.

05

Factura y garantía por escrito

Factura con NIF y garantía por escrito del trabajo y del material, sumada a la del fabricante del cilindro o del equipo electrónico.

06

Te decimos si no te hace falta

Hay puertas en las que una cerradura electrónica no compensa y lo decimos, aunque sea el trabajo más caro que podríamos venderte ese día.

Guía práctica

Entregar la llave sin estar delante: la cerrajería que pide Santiago

Santiago tiene un problema de cerrajería que otras ciudades no tienen. Muchas camas se ocupan por gente que llega andando, con una hora de llegada que ni ella misma sabe: un peregrino puede plantarse a las once de la noche o quedarse a dormir una etapa antes. Súmale estudiantes y fines de semana largos: el problema no es la seguridad de la puerta, sino cómo entra alguien cuando no hay nadie para abrirle. De eso va esta guía, y de lo que la lluvia le hace a la madera.

El check-in que nadie puede predecir

La escena se repite todo el año. Alguien avisa de que llegará "sobre las siete", y a las siete sigue en el monte porque le ha pillado el agua o porque decidió alargar la etapa. O aparece a las once y media, empapado, con el móvil al cuatro por ciento y sin datos.

En ese modelo, la llave entregada en mano falla por diseño: obliga a que alguien espere sin saber cuánto. Y acaba siempre en la misma solución improvisada, que es la peor: la llave bajo el felpudo, en el contador o dentro del buzón del portal. No es descuido: es lo que pasa cuando el sistema de entrega no encaja con el tipo de llegada. Una llave escondida en un sitio previsible queda a disposición de cualquiera que haya visto entrar a un huésped, y cuando se pierde —y se pierde— el cambio de bombín no lo paga quien la perdió.

Lo correcto es dejar de pensar en "una llave" y empezar a pensar en una credencial que se da y se quita. Un código que sirve para dos noches y luego no vale nada no se pierde ni se copia con consecuencias. Ese es el cambio; el resto son detalles de ejecución.

Las cuatro maneras de entregar acceso, con sus pegas encima de la mesa

No hay una opción buena y tres malas. Hay cuatro con inconvenientes distintos, y lo que compensa depende del número de puertas, de la rotación y de si hay alguien cerca que pueda acudir si algo falla.

Caja de llaves con código. La más barata y la más instalada: una caja metálica anclada al muro con la llave dentro. No lleva pilas ni depende de nada. Pegas reales: se ve, y una caja junto al portal anuncia a la calle que ahí hay un piso turístico con una llave dentro. Las económicas, de ruedecillas, se abren con paciencia y tacto, o de un golpe si el anclaje es a taco corto y la carcasa de zamak fino. Y si la comunidad no la ha autorizado, te la pueden hacer retirar. Vale con una entrada semanal; no con rotación diaria.

Cerradura con teclado PIN, sin conexión. Cilindro o manilla con botonera. No necesita wifi ni cuenta ni que la empresa siga existiendo dentro de tres años. Pegas: los códigos se programan estando delante, salvo modelos con códigos de un solo uso; y las teclas se desgastan, así que si el código lleva un año en uso se ve a simple vista qué cuatro números están pulidos. Buena para rotación baja o para el portal.

Cerradura conectada con app y códigos temporales. Es la que de verdad resuelve el check-in impredecible: generas un código válido del jueves a las tres al viernes a las once y lo mandas por mensaje. Ves quién ha abierto y cuándo, y retiras el acceso de limpieza el día que deja de trabajar contigo. Pegas: depende de cobertura, de una cuenta y de una empresa, y añade una superficie de fallo que una llave de latón no tiene. En hostelería el estándar es otro: cilindros y manillas tipo Salto o Tesa Smartair, con tarjeta y sin necesidad de internet para autorizar.

Cerradura motorizada de embutir. Echa los bulones sola. La más cómoda, la más cara y la única que exige que la puerta esté bien: si la hoja roza, el motor fuerza contra el cerco y acaba comiéndose el mecanismo. En madera vieja es la opción que más veces desaconsejamos.

Pilas, wifi y el fallo del que nadie habla al venderte el aparato

Toda cerradura electrónica va a fallar alguna vez. Lleva pilas, y las pilas se acaban. La pregunta seria no es si pasará, sino qué ocurre el día que pase, a las once de la noche y con alguien esperando fuera.

Sobre las pilas: ningún equipo decente muere de golpe, avisan con semanas de antelación. El problema es que ese aviso lo ve el huésped, que no es el dueño y no va a hacer nada. Por eso en alojamiento de rotación se cambian por calendario y no por aviso: dos veces al año, apuntado, y siempre alcalinas de marca. Las recargables dan menos tensión y engañan al medidor.

Y lo importante: siempre tiene que haber vía mecánica. Unos modelos mantienen un bombín oculto tras una tapa; otros llevan contactos externos donde se acerca una pila de nueve voltios o un power bank por USB-C y el equipo arranca lo justo para abrir. Cuando montamos una, dejamos por escrito cuál de las dos tiene esa puerta. Si es la llave, no vive en el bolsillo del propietario: vive en una caja de seguridad puesta para eso, con un código que solo conoce quien gestiona el piso. Es la única llave física que tiene sentido dejar accesible, precisamente porque no es la de uso diario.

Una cerradura que necesita internet para autorizar se rompe cuando cae el router. Las buenas guardan los códigos en el propio aparato: pregúntalo antes de comprar.

Higiene de códigos: el error más repetido en pisos de rotación

Es lo que más nos preocupa y lo que menos cuesta arreglar. Se instala un teclado, se pone un código y ese código sigue igual dos años después: ha pasado por cientos de personas y está en capturas de pantalla y en algún grupo de mensajería. Cuatro reglas y queda resuelto:

  • Un código por estancia, con caducidad. Si el equipo permite validez horaria, se usa. Si no, se cambia a mano entre huéspedes, igual que se cambian las sábanas.
  • Códigos distintos por rol. El de limpieza no es el del huésped, y el del técnico no es ninguno de los dos. El día que haya que retirar un acceso, querrás quitar solo ese.
  • Revocar al salir, no cuando te acuerdes. Un acceso olvidado no se lo lleva nadie a propósito: se queda ahí años y aparece cuando ya no sabes de quién era.
  • Vigila quién entra al panel. La cuenta de la app vale tanto como la cerradura. Contraseña propia, no compartida por mensajería, y verificación en dos pasos si la ofrecen. Quien tiene el panel abre todas tus puertas desde su casa.

Un detalle poco intuitivo: en teclados sin código de un solo uso, no uses siempre los mismos cuatro dígitos en distinto orden. El desgaste delata el conjunto, y probar las veinticuatro combinaciones posibles lleva un minuto. Cambia de dígitos, no solo de orden.

Con quién estás hablando: lo que se nota en la primera llamada

La cerrajería de urgencia se contrata en el peor momento para negociar: de noche, a la intemperie y con prisa. Ahí opera el abuso, y detectarlo no exige ser experto.

Pide una horquilla y mira si te la dan. Un profesional pregunta qué puerta es, si la llave giró entera o a medias y si el bombín es antiguo, y con eso da un rango. Quien contesta "hay que verlo, por teléfono no se puede decir" no es que no lo sepa: ha elegido darte la cifra cuando ya estás comprometido. Se corta colgando.

Pregunta quién factura y desde dónde sale. Razón social y NIF en la factura, y una segunda que descarta bastante: "¿estás en Santiago o me pasas el aviso?". Hay números que parecen locales y son centralitas que revenden el trabajo al primero que lo coja; ahí se descontrolan a la vez el tiempo de llegada y el precio, y luego no hay a quién reclamar.

Escucha si te dice que hay que romper. Si de entrada da por hecho que toca taladrar el bombín, está vendiendo cilindro sin haber visto la puerta. Y al revés: es buena señal que alguien te diga que tu problema probablemente no requiere cambiar nada. Lo hacemos a menudo con las puertas que rozan, y decirlo por teléfono nos deja sin ese trabajo. Si contratas una instalación y no una urgencia, añade una cuarta: garantía por escrito, del trabajo y del material por separado, porque en electrónica no duran lo mismo.

Qué cuesta cada cosa

Estos son los rangos con los que trabajamos. Son orientativos y no vinculantes: el precio final depende del tipo de puerta, del estado del mecanismo, del equipo elegido y del horario.

  • Apertura de puerta convencional: desde 70 € en diurno; hasta unos 180 € en nocturno o festivo según distancia.
  • Apertura de blindada o acorazada: entre 120 € y 280 €.
  • Extracción de llave partida: desde 60 € si el bombín se conserva.
  • Cambio de bombín estándar: desde 90 €, cilindro incluido.
  • Bombín antibumping de alta seguridad: entre 140 € y 260 € según marca (Tesa, Mul-T-Lock, Cisa, Fac, Fichet, MCM).
  • Cerradura de seguridad en puerta blindada: desde 250 €.
  • Caja de llaves de acero con anclaje pasante, instalada: desde 90 €.
  • Cilindro o manilla electrónica con teclado PIN, instalada y configurada: desde 220 €.
  • Cerradura electrónica conectada con códigos temporales: desde 340 €, con puesta en marcha y alta de usuarios.
  • Cambio de pilas y revisión del equipo electrónico: desde 40 € en visita programada.
  • Apertura de caja fuerte: desde 180 €. Motorización de garaje: desde 450 €, mando incluido.

Tarifa ampliada en nuestra página de precios. Si gestionas varias puertas, dilo en la primera llamada: montar cuatro equipos el mismo día no cuesta cuatro veces montar uno.

La lluvia, la madera y los herrajes: el otro trabajo de esta ciudad

Santiago es una de las ciudades más lluviosas de España, y eso deja de ser una anécdota meteorológica en cuanto hablamos de puertas. La madera absorbe humedad del ambiente y se dilata, sobre todo a lo ancho de la hoja. Tras semanas de agua, una puerta que en agosto cerraba con un dedo empieza a rozar arriba o por el lado del cierre; en verano vuelve a su sitio y el propietario concluye que "se arregló sola".

El diagnóstico importa porque cambia el gasto por completo. Si el resbalón entra a duras penas y hay que empujar la hoja para que la llave gire, casi nunca hay cerradura averiada: hay hoja hinchada o cerco movido. Lo que toca es ajustar el recibidor, rebajar lo justo, revisar bisagras y sellar los cantos —el inferior y el superior, que casi nadie pinta, son por donde entra el agua—. Cambiar la cerradura ahí no soluciona nada: la nueva rozará igual en tres semanas.

El segundo efecto es el óxido: herrajes exteriores, cierres de ballesta, guías de persiana y muelles duran menos que tierra adentro. Ayudan dos cosas baratas: lubricante seco de teflón o grafito en los cilindros, nunca aceite doméstico, que atrae polvo y forma pasta; y grasa específica en guías y bisagras una vez al año. En locales a pie de calle, mira además los tacos de anclaje: un cierre perfecto sujeto a un muro húmedo cede por ahí, no por la cerradura.

Y esto enlaza con todo lo anterior. Antes de motorizar una puerta de madera antigua hay que ver cómo se comporta esa hoja en invierno, porque un motor no tiene tacto: empuja hasta echar el bulón o hasta que salta la protección. Si la puerta trabaja con las estaciones, lo sensato es arreglar la puerta primero y electrificarla después, aunque eso retrase el trabajo y nos deje ese día con una factura más pequeña. Es la diferencia entre vender un aparato y resolverle el problema a alguien.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntáis antes de llamar

¿Qué opción me conviene para un piso con entradas a horas imprevisibles?
Depende de la rotación. Con una entrada semanal, una caja de llaves de acero con anclaje pasante y combinación cambiada cada estancia suele bastar. Con rotación diaria compensa una cerradura con códigos temporales: generas un código válido solo para esas fechas y lo mandas por mensaje, sin esperar a nadie. Lo que no recomendamos en ningún caso es la llave escondida en el contador o el buzón.
¿Qué pasa si se agotan las pilas de la cerradura electrónica?
Los equipos serios avisan con semanas de antelación, pero ese aviso lo suele ver el huésped y no el propietario, así que la regla es cambiarlas por calendario, dos veces al año, con pilas alcalinas de marca. Además, toda instalación debe tener vía de emergencia: o bombín mecánico oculto, o contactos externos donde se conecta una pila de nueve voltios o un power bank para dar corriente y abrir. Al montar la cerradura dejamos por escrito cuál es la de tu puerta.
¿La cerradura conectada deja de funcionar si se cae el wifi?
No debería. Las buenas guardan los códigos dentro del propio aparato y usan la conexión solo para sincronizar cambios y enviar avisos. Es exactamente la pregunta que hay que hacer antes de comprar: si le quito internet, ¿sigue abriendo con el código que ya entregué? Si la respuesta es no, es mejor buscar otro modelo o irse a una solución con tarjeta, que autoriza sin estar conectada.
¿Es seguro poner una caja de llaves con código en el portal?
Con matices. Las cajas económicas de ruedecillas se abren con tiempo y tacto, y una caja visible desde la calle anuncia que ahí hay una vivienda de alquiler y una llave dentro. Si la usas, que sea de acero con anclaje pasante, colocada fuera de la vista, con combinación distinta en cada estancia, y comprobando antes que la comunidad no lo prohíbe en sus estatutos.
¿Cada cuánto hay que cambiar el código de acceso?
En un piso de rotación, cada estancia. El error más común que vemos es un código puesto hace dos años por el que han pasado cientos de personas, apuntado en capturas y grupos de mensajería. Conviene además tener códigos distintos por rol, revocar el de quien deja de trabajar contigo el mismo día, y proteger la cuenta de la app: quien entra al panel puede abrir todas tus puertas desde su casa.
Mi puerta de madera roza en invierno y en verano cierra bien, ¿es la cerradura?
Casi seguro que no. Con el nivel de humedad que hay aquí, la madera se dilata y la hoja crece a lo ancho, así que roza en los meses de lluvia y vuelve a su sitio al secarse. La solución es ajustar el recibidor, revisar bisagras y sellar los cantos, incluidos el inferior y el superior que casi nadie pinta. Cambiar la cerradura en ese caso no arregla nada, porque la nueva volverá a rozar.
¿Cuánto cuesta una apertura de puerta urgente en Santiago?
Una apertura estándar sin rotura suele estar entre 70 € y 180 €, según el tipo de cerradura, el horario y la distancia. Damos la horquilla cerrada por teléfono antes de salir. Son precios orientativos y no vinculantes: si al llegar el trabajo resulta ser otro, se te dice antes de empezar.
¿En cuánto tiempo llegáis?
Tenemos unidades móviles operando desde la ciudad, lo que nos permite llegar en menos de una hora a la gran mayoría de los avisos de la capital y de los concellos próximos. En el centro y el Ensanche el tiempo suele ser menor. En la zona vieja hay calles peatonales donde hay que aparcar fuera y entrar a pie, y eso lo decimos por teléfono en vez de dejarte esperando.
¿Abrís sin romper la cerradura?
En la gran mayoría de los casos sí. Trabajamos con ganzúas profesionales, extractores de llave partida y endoscopio. Solo cuando hay rotura interna del bombín, vandalismo o un mecanismo muy deteriorado hace falta sustituir el cilindro, y siempre se explica antes de empezar.
¿Qué es un bombín antibumping y merece la pena?
El bumping abre un cilindro convencional en segundos con una llave percutida y casi sin dejar rastro. La norma EN1303 clasifica los cilindros y a partir del grado 6 se exige resistencia a bumping, ganzuado, taladrado y extracción. Instalamos ese grado o superior. La diferencia de precio frente a un bombín básico es pequeña para lo que resuelve, sobre todo en bajos, entresuelos y locales.
Gestiono varias habitaciones, ¿me interesa amaestrar?
Suele ser lo más práctico. Cada habitación con su llave y una maestra que abre todo para limpieza y mantenimiento, en lugar de un llavero con ocho llaves iguales que nadie distingue. Se puede combinar con electrónica: acceso con código en la puerta de calle y llave mecánica amaestrada en las habitaciones, que es más barato y muy fiable.
¿Trabajáis fines de semana y festivos?
Sí, urgencias 24 horas los 365 días, incluidos festivos nacionales, autonómicos y locales. El servicio nocturno y festivo lleva un suplemento que se comunica en el presupuesto inicial, nunca al terminar el trabajo.
¿Te has quedado fuera?

Te decimos la cifra antes de coger la furgoneta

641161771 · Al otro lado del teléfono hay un cerrajero de Santiago, no una centralita que revende el aviso. Cuéntanos qué puerta es y qué ha pasado y te damos la horquilla en la misma llamada. Y si lo que necesitas es organizar el acceso de un piso o una pensión, también se habla por teléfono antes de mover nada.

Cómo trabajamos una urgencia

  • Nos cuentas qué ha pasado. Tipo de puerta, marca del bombín si la sabes, y si la llave giró entera o se quedó a medias. Si es una cerradura electrónica, qué muestra la pantalla o el led.
  • Te damos la horquilla por teléfono. Con el suplemento de nocturno o festivo ya incluido, si toca.
  • Salimos hacia allí. Menos de una hora en la mayoría de los avisos. Si la calle es peatonal y hay que entrar a pie, te lo decimos antes.
  • Se confirma en la puerta. Si al verla el trabajo es otro, se te explica antes de sacar la herramienta.
  • Se cobra lo hablado. Factura con NIF y garantía por escrito del trabajo y del material.
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Cubrimos Santiago y su comarca

Unidades móviles operativas desde la ciudad. Si tu concello no aparece, llama igualmente: la comarca es amplia y casi siempre llegamos.

Trabajamos en todos los barrios de Santiago de Compostela —casco histórico y zona vieja, Ensanche, Fontiñas, Vista Alegre, Conxo, San Lázaro y Sar— y en los concellos del entorno: Ames, con Milladoiro y Bertamiráns, Teo y Oroso, entre otros.

¿Dudas sobre cobertura? Llámanos al 641161771.

Última actualización: septiembre de 2026

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